Este boulevard de casi 2 km, es el eje central de Barcelona y el mejor escenario para conocer su esencia.
En ella siempre encontraremos paseantes de todas las edades, kioscos de flores, frutas y pájaros,
teatros ambulantes, galerías comerciales y terrazas. Se encuentra entre la plaza Cataluña y
finaliza en el monumento a Colón, vestíbulo del Port Vell (uno de los puertos más
importantes del Mediterráneo).
Esta singular vía toma cinco nombres, comenzando en la Rambla de Canaletes (por la fuente de
Canaletes, donde uno debe beber para “convertirse en Barcelonés”), Rambla dels Estudis
(nombre que se le otorgó debido al edificio construido a mediados del siglo XV), la Rambla de les Flors
o conocida también como Sant Joseph (único lugar de Barcelona en el siglo XIX donde se vendían
flores. Actualmente se conserva como paseo, único). El siguiente tramo es la Rambla del Centre
(también conocida por rambla de los Capuchinos por el antiguo convento de frailes capuchinos). Finalizando,
Rambla de Santa Mónica, portal del puerto donde se encuentra la parroquia que le da nombre
(antiguamente, convento de los Agustinos Descalzos).
Las Ramblas son el lugar en donde se instalan los mercados de comida, de flores que están alineados
con los puestos de libros y revistas. Están llenas de vida -tanto de día como de noche- con
una amplia selección de bares y restaurantes. Encontramos paseando por ellas, el prestigioso Teatro
El Liceu y el famoso Mercat de la Boquería, el más emblemático de toda la ciudad.
Las ramblas no descansan, siempre encontraremos originales artistas callejeros que incluyen surreales
estatuas humanas, embaucadores de cartas y músicos y artistas muy talentosos.
Sin duda, un paseo obligado para quien visita Barcelona.
Ver también: Plaza Catalunya, Mercat de la Boquería
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