Montjuïc es el monte que preside la ciudad. Su nombre se debe a Júpiter, a quien estuvo consagrado un
templo en época romana. En esta montaña cercana al mar donde se ubicó un castillo en el siglo
XVII, se hicieron importantísimas obras en los inicios del siglo XX, para ubicar las instalaciones de la
Exposición Universal de 1929 y luego, la singular torre diseñada por Calatrava con motivo de los
juegos olímpicos de 1992.
En sus preciosos jardines, se encuentra un gran número de museos, el Pueblo Español con sus 116
casas, palacios, fortines e iglesias construido minuciosamente para la Exposición Universal de 1929 y
representando los edificios más característicos de España.
En la parte más baja de la montaña, se encuentra la entrada a la Fira de Barcelona. Se accede por
el medio de sendas columnas venecianas, donde se nace la avenida de la reina María Cristina.
Al fondo del mismo aparece un magnífico conjunto de fuentes y cascadas, Las Fuentes Mágicas de
Montjuïc, una atracción más de la ciudad de Barcelona. Fueron creadas para la Exposición
Universal de Barcelona en el año 1929 de la mano del ingeniero catalán Carles Buigas. En las noches
de verano se puede disfrutar de un auténtico espectáculo de luces, colores, agua y música.
La obra tiene un cabal total de agua en circulación de 2.600 litros por segundo, 29 juegos de agua, 109
válvulas hidráulicas y 8 colores principales. Están abiertas de jueves a domingo de 20:00
a 00:00 h y el espectáculo con música puede verse cada media hora a partir de las 21:00
Otros puntos de interés del Montjïc son la Fundación Juan Miró, en un edificio debido
a José Luis Sert; el estadio Olímpico, el palau Sant Jordi.
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